Obey the Sun desata su ritual más oscuro.
El cuarteto húngaro presenta Desert Ritual, un EP crudo y contundente que consolida su sonido.
¡Hola! Ya estamos a viernes, llega el fin de semana. Espero que hayas tenido una buena semana, y que tengas un merecido descanso. Hoy nos vamos hasta la desconocida escena húngara, donde te presento una banda que dará mucho que hablar. Son Obey The Sun, una banda de grunge metal, aunque (después de darle varias escuchas) no sé si realmente habría que etiquetarla de esa manera, ya que toca muchos otros estilos como el stoner, el sludge, o incluso el groove metal.
Nacida en 2020 dentro del circuito underground húngaro. Desde sus inicios han apostado por un sonido directo, visceral, combinando riffs densos, ritmos pesados y una voz cargada de carácter que conecta con lo más crudo del género. La formación actual está compuesta por Tamás Orbán-Ducos (voz), Péter Szmolnik (guitarra), Gergő Kelemen (bajo) y Krisztián Nagy (batería), cuatro músicos que encontraron una química inmediata y construyeron un proyecto sólido desde el primer momento. Su propuesta bebe del stoner, el sludge y el metal alternativo, siempre con un enfoque muy orgánico y una clara vocación de directo.
Tras darse a conocer con su primer Ep L.I.R.A. (2024), la banda da un paso al frente con su nuevo EP Desert Ritual, publicado este pasado 3 de abril a través del sello Eclipse Records. En este lanzamiento, Obey the Sun refuerzan su identidad con un sonido más contundente y maduro, apostando por composiciones de gran intensidad atmosférica sin perder pegada. El EP se mueve entre pasajes densos y envolventes y con explosivos Riffs donde la producción priorizan la intensidad y la atmósfera sin perder pegada. El EP se mueve entre pasajes densos y envolventes donde se potencia el peso de las guitarras y la profundidad de una base rítmica contundente, .
Cabe destacar el aspecto vocal de Tamás que destaca por un enfoque expresivo capaz de alternar registros graves y agresivos (que me recuerdan por momentos a Phil Anselmo) con momentos de voces limpias y melodicas, pero no menos llenas de agresividad. En cuanto al resto de la banda, la guitarra de Szmolnik construye un muro de capas y capas de un sonido sólido, mientras que el bajo de Kelemen y la batería de Nagy aportan profundidad sólida y una ejecución firme y dinámica.
Desert Ritual confirma a la banda como una propuesta a seguir dentro de la escena europea, consolidando su evolución como antesala a su álbum debut dejando claro que su camino pasa por seguir explorando los límites de su propio sonido.


